Este sábado tocaba llevar al nene pequeño a un cumple que se celebraba en un parque de Barcelona.
Cada niño debía llevar algo de comida para hacer un picnic entre todos y pasar un rato saltando en los columpios.
Así que, tras renegar un poco por lo duro que es el oficio de taxi padre y porque no encontraba el dichoso parquecito y ansioso ante la perspectiva de compartir una de esas conversaciones de ascensor con los padres de los otros nenes, me presenté en el lugar de autos.
La verdad es que habían montado una serie de actividades que distrajeron a la chusma infantil que corría alegre por los jardines.
Solo me quedaba amenizar ese tiempo en el que los nenes disfrutan con una conversación interesantísima sobre lo frío que está el invierno o las bondades de la dieta mediterránea.
Pero, de repente, escuché a un grupo de padres hablando en la lengua de Chéspir, esto es, en lo que se ha dado en llamar inglés europeo, que viene a ser la base común anglófona en la que un finlandés se entiende con un ruso.
Y en ese pickinglish pregunté inocentemente a qué se dedicaban los allí presentes.
- Pues acabamos de comenzar en el Centro Nacional de Investigación Genómica. Mi marido lleva toda la parte de superordenadores y yo llevo la secuenciación.
- Guau-pienso. Eso sí que es impresionante.
Así que, dispuesto a asumir mi ignorancia, me asomo al vacío del desconocimiento y siento un extraño vértigo.
- Y ¿qué es lo que se hace allí? - pregunto, intentando aparentar naturalidad.
- Estamos secuenciando el genoma humano para estudiar mutaciones de diferentes tipos de cáncer. Básicamente sacamos la secuencia del ADN de una célula sana y vemos cómo es una célula alterada. Así vemos qué mutaciones se producen y quizás se pueda encontrar cuál es el mecanismo del cambio.
Me pongo a pensar que esto se está alejando cada vez más de una conversación de parque infantil.
Y decido no soltar la presa:
-Pero, vamos a ver - digo, recordando mis rudimentos de bioquímica y desenterrando la "adenina" de los recovecos del olvido- ¿esa secuencia es una sucesión de letritas P, T, A, G?
- ¡Exactamente! Pones millones de bases en un orden y te da la secuencia del ADN, que es la misma en todas las células del individuo.
- Más o menos ¿cuántas?
- Tres coma tres por diez a la diez.
-Vale (ya lanzado y sin dejarme arredrar frente a esos diez dieces), pero ¿cómo consigues ver una cosita tan pequeña? Es que yo trabajo en la construcción y allí todo se ve fácilmente- matizo, con la esperanza de que la explicación sea algo comprensible.
-Es fácil. Se trata de cortar el ADN de forma aleatoria. Cortas la tira en dos lugares al azar y así tienes dos extremos. Es como si fuera una tira con dos cortes. Podemos leer ciento cincuenta bases por cada lado del corte de la cinta y además sabemos dónde se han hecho esos cortes. Si hacemos suficientes lecturas, conseguimos la secuencia entera.
- Pero, eso de leer ¿cómo se hace?
- También es fácil. Todo está flotando en un líquido. Introducimos un reactivo y se produce una fluorescencia que se detecta y que difiere para cada base. Luego esos datos se captan y se transfieren al ordenador, que va recreando la secuencia entera. De hecho, cortamos muchísimas veces hasta que los cortes coinciden varias veces en el mismo sitio y estamos seguros de que la secuencia es la correcta.
Ya mareado del todo pienso en algas verdes flotando en el mar con destellos fosforescentes.
-Y todo eso ¿se mete en un ordenador?
- Bueno, más o menos - me aclara la madre de Juliette, mientras mira a su hija que corre por los columpios. Se necesita un super-ordenador como el Mare Nostrum o algo similar. Además tenemos que guardar millones de datos de la célula sana pero también de las células enfermas para el tipo de cáncer que estudiamos.
- ¿Y eso es fiable? - pregunto inocentemente. Quiero decir: siempre se produce la misma mutación para el mismo tipo de cáncer.
- Pues no. Y esa es una de las dificultades: la célula enferma aislada comienza a hacer cosas extrañas para intentar sobrevivir en un medio hostil. Esto es, cambia y se transforma de forma diferente a cómo lo haría en realidad.
-Caramba- pienso. ¡Cuanto más pregunto, más me asomo a la extensión de mi ignorancia!
Bueno, se va haciendo tarde. Toca recoger a los niños, cantar el cumpleaños feliz y entregar el regalito.
- Hasta la próxima. Seguro que si nos vemos de nuevo, nos costará ponernos a hablar del tiempo.
PS1 : Que algún bioquímico me lo corrija, que seguro que no he entendido ni la mitad de la mitad de lo que me explicaron esa mañana de sábado.
PS2 : Estas referencias las he encontrado después. Me maravillo porque me han explicado claramente lo que podría sonar a arameo paleocristiano.
http://es.wikipedia.org/wiki/Genoma_humano
http://es.wikipedia.org/wiki/Secuenciacion_de_ADN
lunes, 29 de noviembre de 2010
lunes, 22 de noviembre de 2010
Mi amigo Susordas - "susordas cercavit in san Guglielmo"
Todo empezó como una broma.
Organicé una salida para conocer a alguien a quien admiraba por sus escritos. Quería compartir con él alguna de esas rutas por la montaña que tanto me hacen disfrutar montado encima de la bici.
Se trataba de mi amigo Andrés, que cada viernes había conseguido hacerme esperar sus textos con inquietud y emocionarme hasta la lágrima floja.
Desde un punto de vista de la organización, podríamos decir que aquella salida fue algo desastroso (con cariño, pero un desastre finalmente).
O, dicho de forma menos abrupta, se confirmó que cada sistema tiende a su máxima entropía. Nos perdimos, nos buscamos hubo prisas, compartimos poco tiempo … pero ¡qué curioso! en la memoria quedó como una de las salidas más memorables que he organizado.
Y además sirvió para dar un sobrenombre adecuado a mi amigo Susordas.
Tras la salida, Andrés mencionaba que vio llegar a “Javier y sus hordas”. Pronto Jesús (el futuro Susordas), al oirlo, comenzó a llorar, como el niño al que han hecho burla en clase:
-¡Señoritaaaa, el Andrés me ha llamado orda, me ha dicho orda, buaaaa!
-Leñe, te llamó susórdas, le dije, intentando quitar hierro.
Y continué:
- A mí me suena como babilónico, ¿no? Vamos, que me gusta. Yo estaría contento de que me llamaran así. Imagínate que vas al Louvre y, con orgullo, lees :
"Esquela conmemorativa del emperador Susordas III el ciclópata, quinta dinastía sasánida- Yacimiento de Argh-al-Abbas- siglo IV d.C."
No sé si esto calmó a mi amigo Jesús, pero el hecho es que, a partir de entonces, comencé a llamarle cariñosamente Susordas. Y diría incluso que él, con su buen carácter, me lo aceptaba, como el que acepta cualquier cosa de aquellos en los que ha visto esfumarse el último soplo de cordura.
Víctima de mis propias fabulaciones, me dio por pensar que aquel Susordas mítico podía haber sido un personaje real.
Así que, ya picado por la curiosidad, para ver si era verdad que existió en su tiempo un Susordas III, que me acababa de inventar en este momento, hago una busqueda en inten-né y ¡sorpresa! me sale un texto digno de Ozores, cuya primera parte reproduzco a continuación. ¡Alucinante!
¡Caramba! Parece un palimpsesto dado al ejercicio exegético. Es más yo creo que si uno consiguiera finalmente sacarle el sentido a este texto, conseguiría lo imposible, o sea, entendería lo ininteligible y sabría a qué huelen las nubes.
Así que sigo investigando hasta dar con la fuente primigenia.
Invoco a San Guglielmo, que presto corre en mi ayuda y me descubre sus secretos.
Así que, de repente, me encuentro con un verdadera patrón de vida, con un texto fundador, digno de regular obras y actos de una orden monástica de nuevo cuño.
Lo curioso es que el tema parece interesante y cuando uno lo lee, le intenta sacar sentido a cosas como "el amoexamen del noviazgo" , "el miento del estraperto", "los posgocios sucios", "la prostituespañola" o los "noviazautosuficientes"...
Porque realmente hay frases que parecen sentencias para regular la existencia. Y si no, veamos por ejemplo :
"Austeridad económica, pero del comportamiento femenino, no olvida tocar guerra."
"El sadas con pulcritud, le confieren al libro una alegre por la vida"
"En las mujeres el conocimiento contrapelo seguramente de las intencionas de bilidad que, por la propia naturaleza de las analítico puede perturbar las finas arterias "
"El arbuen criterio de no extremar la nota: la proximonizar voluntades y el dejarse guiar por la que fuera y no délo que fue." (Esta me gusta especialmente)
¡Qué razón llevan! Esta última me parece una verdadera regla de vida.
Venga, para el disfrute de los frikis que todos llevamos dentro (montera hacia arriba y giro en la plaza) les brindo el siguiente morlaco de la ganadería de San Guglielmo, patrono de las búsquedas improbables.
-¡Va por Ustedes!
Ahora el que lo entienda que me lo explique.
No, si ya lo decía el Guerrita : "Tié qu'habé gente pa tó"
Organicé una salida para conocer a alguien a quien admiraba por sus escritos. Quería compartir con él alguna de esas rutas por la montaña que tanto me hacen disfrutar montado encima de la bici.
Se trataba de mi amigo Andrés, que cada viernes había conseguido hacerme esperar sus textos con inquietud y emocionarme hasta la lágrima floja.
Desde un punto de vista de la organización, podríamos decir que aquella salida fue algo desastroso (con cariño, pero un desastre finalmente).
O, dicho de forma menos abrupta, se confirmó que cada sistema tiende a su máxima entropía. Nos perdimos, nos buscamos hubo prisas, compartimos poco tiempo … pero ¡qué curioso! en la memoria quedó como una de las salidas más memorables que he organizado.
Y además sirvió para dar un sobrenombre adecuado a mi amigo Susordas.
Tras la salida, Andrés mencionaba que vio llegar a “Javier y sus hordas”. Pronto Jesús (el futuro Susordas), al oirlo, comenzó a llorar, como el niño al que han hecho burla en clase:
-¡Señoritaaaa, el Andrés me ha llamado orda, me ha dicho orda, buaaaa!
-Leñe, te llamó susórdas, le dije, intentando quitar hierro.
Y continué:
- A mí me suena como babilónico, ¿no? Vamos, que me gusta. Yo estaría contento de que me llamaran así. Imagínate que vas al Louvre y, con orgullo, lees :
"Esquela conmemorativa del emperador Susordas III el ciclópata, quinta dinastía sasánida- Yacimiento de Argh-al-Abbas- siglo IV d.C."
No sé si esto calmó a mi amigo Jesús, pero el hecho es que, a partir de entonces, comencé a llamarle cariñosamente Susordas. Y diría incluso que él, con su buen carácter, me lo aceptaba, como el que acepta cualquier cosa de aquellos en los que ha visto esfumarse el último soplo de cordura.
Víctima de mis propias fabulaciones, me dio por pensar que aquel Susordas mítico podía haber sido un personaje real.
Así que, ya picado por la curiosidad, para ver si era verdad que existió en su tiempo un Susordas III, que me acababa de inventar en este momento, hago una busqueda en inten-né y ¡sorpresa! me sale un texto digno de Ozores, cuya primera parte reproduzco a continuación. ¡Alucinante!
IV ABC ABC ínerarío 13 junio- 1987 N 1972, Carmen pretendientes una Martín Gaite mica ciegas, una mica dedicó un susordas y una mica tongestivo estudio a las tas Martín Gaite lleva costumbres eróticas del a cabo un cuidadoso Carmen Martín Gaite setecientos: Usos amoexamen del noviazgo, rosos del dieciocho en Anagrama, Barcelona, 1987. 219 páginas. 1.380 pesetas su preparación, su pleEspaña. Ahora se ha nitud, sus ritos, sus inaproximado de nuevo al mismo tema, pero en miento del estraperto, la prostitución y los ne- hibiciones...
¡Caramba! Parece un palimpsesto dado al ejercicio exegético. Es más yo creo que si uno consiguiera finalmente sacarle el sentido a este texto, conseguiría lo imposible, o sea, entendería lo ininteligible y sabría a qué huelen las nubes.
Así que sigo investigando hasta dar con la fuente primigenia.
Invoco a San Guglielmo, que presto corre en mi ayuda y me descubre sus secretos.
Así que, de repente, me encuentro con un verdadera patrón de vida, con un texto fundador, digno de regular obras y actos de una orden monástica de nuevo cuño.
Lo curioso es que el tema parece interesante y cuando uno lo lee, le intenta sacar sentido a cosas como "el amoexamen del noviazgo" , "el miento del estraperto", "los posgocios sucios", "la prostituespañola" o los "noviazautosuficientes"...
Porque realmente hay frases que parecen sentencias para regular la existencia. Y si no, veamos por ejemplo :
"Austeridad económica, pero del comportamiento femenino, no olvida tocar guerra."
"El sadas con pulcritud, le confieren al libro una alegre por la vida"
"En las mujeres el conocimiento contrapelo seguramente de las intencionas de bilidad que, por la propia naturaleza de las analítico puede perturbar las finas arterias "
"El arbuen criterio de no extremar la nota: la proximonizar voluntades y el dejarse guiar por la que fuera y no délo que fue." (Esta me gusta especialmente)
¡Qué razón llevan! Esta última me parece una verdadera regla de vida.
Venga, para el disfrute de los frikis que todos llevamos dentro (montera hacia arriba y giro en la plaza) les brindo el siguiente morlaco de la ganadería de San Guglielmo, patrono de las búsquedas improbables.
-¡Va por Ustedes!
IV ABC ABC ínerarío 13 junio- 1987 N 1972, Carmen pretendientes una Martín Gaite mica ciegas, una mica dedicó un susordas y una mica tongestivo estudio a las tas Martín Gaite lleva costumbres eróticas del a cabo un cuidadoso Carmen Martín Gaite setecientos: Usos amoexamen del noviazgo, rosos del dieciocho en Anagrama, Barcelona, 1987. 219 páginas. 1.380 pesetas su preparación, su pleEspaña. Ahora se ha nitud, sus ritos, sus inaproximado de nuevo al mismo tema, pero en miento del estraperto, la prostitución y los ne- hibiciones...
Aunque se centra en el estudio un período infinitamente más cercano: la posgocios sucios Austeridad económica, pero del comportamiento femenino, no olvida tocar guerra. La inmediatez de la época elegida se las repercusiones de aquél en la conducta también sexual. En su centro mismo, la mujer proyecta, como es lógico, sobre la obra de masculina, incluido el fomento de la prostituespañola convertida en depositaría y transmi 1987: la autora conjuga el punto de vista de sora de la tradición y a quien, en consecuen- ción. la testigo y protagonista, en cierta medida, cia, se exigía mucho más que al hombre. La conclusión fundamental es que tal códidel tiempo analizado con la perspectiva de la go de relaciones trajo consecuencias muy neinvestigadora. No cabe reprochárselo; hacer gativas sobre las parejas. La represión otra cosa hubiera sido un falseamiento. Insexual pudo estar en la base de muchas cluirse en el texto es uno de los aciertos de desventuras matrimoniales, piensa la autora, Martín Gaite. Lo es, sobre todo, por el modo aunque cree que ésta es una cuestión de la narrativo que ha adoptado. Hay mucho de reque se ha hablado demasiado, de forma inlato, de crónica, en estos Usos amorosos, cluso algo abusiva Mucho más grave le pacrónica sentimental, sin duda, por emplear la rece otro fenómeno más desatendido y sufórmula que popularizó hace ya años Manuel byacente al primero: el de la represión de la Vázquez Montalbán. sinceridad entre los hombres y mujeres a lo largo de los años de trato que jalonaban su Los capítulos de este relato llevan títulos permanencia en aquella escuela del noviazautosuficientes: Bendito atraso En busca go tan decantada Esa insinceridad bloqueó de cobijo El legado de José Antonio La las posibilidades reales de amor y conociotra cara de la moneda Entre santa y sanmiento mutuo. to, pared de cal y canto El arreglo a hurtadillas Nubes de color de rosa El tira y Martín Gaite ha trazado un documento vivo afloja Cada cosa a su tiempo Ni que dede un período vivo de la historia cotidiana de cir tiene que el protagonismo del libro reside España que ya es puro pasado para los esen ia mujer, de forma especial en la pertenepañoles con menos de treinta años. Señalaciente a una cierta clase media, y la fábula das ya sus calidades, es necesario hacer alconsiste en mostrar su desenvolvimiento difígunas consideraciones. La primera es la sicil, problemático, en el decenio del cuarenta, guiente: durante la elapa estudiada se hasta el filo mismo de la década siguiente. potenció una moral tradicional que no era de origen franquista, claro es, aunque el franLas fuentes principales manejadas han sido quismo la utilizara a su favor. Esa moral, sulas revistas, sobre todo las femeninas. La auperviviente de una mentalidad barroca y ligatora va devanando los diversos temas al hilo da a formas agrarias de producción, tenía raíde las alegaciones textuales, muy sabrosas, En este punto el libro despliega un varioque son, en buena medida, los puntos de pinto muestrario de pequeños horrores: la ces hondas en nuestra sociedad. Véase la apoyo de su análisis: bien seleccionadas; glomujer debía sonreír y marchar con actitud opinión de dos historiadores poco sospechosos, Raymond Carr y Juan Pablo Fusi: El sadas con pulcritud, le confieren al libro una alegre por la vida Lo único que los hombres régimen de Franco representó una restauraindiscutible amenidad. A esto debe añadirse no toleran es el aburrimiento se aconseja ción de valores tradicionales sobre la educala andadura narrativa utilizada y la presencia en un consultorio sentimental) el casamiento viva de la narradora- testigo, que otorgan al y el hogar son la clave de la vida femenina ción, la familia, lá religión y el orden social, texto un fuerte acento persuasivo. Martín Gai Me encanta la carrera, pero me encanta que estaban bastante más arraigados en la te. ha eludido siempre el tono doctrinal, la más casarme. La mujer no tiene más misión sociedad española de lo que creyeron los reapostilla rotunda o ese estar au- dessus de que el matrimonio. ¡Estaría bonito! dirá, formistas liberales de los años treinta... (Esla mélée que ha frustrado algunas obras de contundente, la abogado madrileña María Te- paña, de la dictadura a la democracia, Barcelona, 1979, página 179. No podemos convereste tipo o similares. Hay además una escriresa Segura) y en todo ha de someterse a la tura funcional y cálida, que resulta decisiva superior voluntad masculina, según era el tir al franquismo en el chivo expiatorio de en la impresión de conjunto que e! ensayo criterio de José Antonio Primo de Rivera y, todas las desgracias nacionales, ni entender la historia de este país desde la perspectiva deja: de historia agridulce habla el editor, y naturalmente, de su hermana Pilar Que voluntarista de la que nos hubiera gustado el calificativo es justo. La autora ha tenido el éste es el papel de la mujer en la vida. El arbuen criterio de no extremar la nota: la proximonizar voluntades y el dejarse guiar por la que fuera y no délo que fue. midad conceptual del franquismo habría hevoluntad más fuerte y la sabiduría del homNi chivo expiatorio ni tampoco evasiones cho posible el deslizamiento al alegato polítibre de la realidad: lejos de mí, en el tiempo de co, un medio bastante tópico de alancear al Sobre tal entramado conceptual, explorado los mass media el defender el compromiso moro muerto. Aunque el libro diste de ser inoen sucesivos asedios, se teje el análisis de del escritor. Pero una cosa es esto y otra huir cente o neutral. Martín Gaite. Ante el lector desfilan las prende nuestro presente. Y la verdad es que desInaugura Usos amorosos la relación entre das femeninas y su valoración- e l famoso de hace unos años esa voluntad de fuga rePío XII y el general Franco, los dos pivotes pololo- los desvíos de la alta burguesía sulta una evidencia. Casi nadie dice una padecisivos de la nueva mentalidad: el nacionalrespecto al modelo de la mujer falangista- l a labra sobre los problemas de la actual sociecatolicismo. Los textos manejados son inequíchica topolino- la célebre Mariquita Pérez, dad española, misión que se ha dejado, al vocos, pero quizá el más llamativo sea el del un símbolo del incipiente consumismo, las parecer, a los columnistas políticos. Parece cardenal Eijo Garay: Nunca he incensado modas- d e las melenas al traje de bodas- como si estuviéramos en el mejor de los con tanta satisfacción como lo hago con Su las novelas rosa y su función ideológica, al mundos. En este estado de opinión, el franExcelencia (20 de mayo de 1939) Esa menservicio de la establecida representación de quismo funciona como un exotismo, con el talidad modeló, según Martín Gaite, los hábila mujer, y, en fin, los límites precisos que se que evadirse del presente y justificarlo todo tos amorosos de la mujer española, tras la lile concedían a ésta. Valgan dos textos sobre en nombre del antifranquismo. Por eso, a beralización del período republicano y la flexiel particular: En las mujeres el conocimiento contrapelo seguramente de las intencionas de bilidad que, por la
propia naturaleza de las analítico puede perturbar las finas arterias de Martín Gaite (véase el prólogo) este libro tiecosas, impuso el desarrollo de la guerra civil, su feminidad decía la revista Medina (15 de ne algo de manual de progres que, a mi en la vida cotidiana. Un concepto clave: el de noviembre de 1942) y otro mucho más con- juicio, no lo beneficia. austeridad, aunque ésta pudiera entrar en tundente, también del mismo órgano: ...decontradicción con el escandaloso florecíbéis ser ante las travesuras de los novios o Miguel GARCÍA- POSADA E USOS AIRIISOS DE LA POSTGUEKRfl ESPAÑOLA
Ahora el que lo entienda que me lo explique.
No, si ya lo decía el Guerrita : "Tié qu'habé gente pa tó"
martes, 9 de noviembre de 2010
La madre de todas las crónicas - Crónica ciclista auto-rellenable
Amigos de lo práctico: si algún día os encomiendan la difícil tarea de glosar una salida ciclista entre amigos, no desesperéis.
Nuestro amigo Juan (alias Collserolo) nos presta su pluma y nos propone una crónica autorellenable con la que podréis salir airosos del paso.
Añadid si queréis una foto de esa butifarra con judías y esa cerveza que tomásteis al final de la ruta. Eso le añadirá algo del incomparable aroma de esos postreros momentos pasados en compañía de los compañeros de fatigas.
Poned también alguna imagen de mala calidad de algún integrante de la salida (lo suficientemente movida para que no se pueda identificar con claridad y todo el mundo dude si ha salido retratado).
Glosad kilómetros, desniveles, chanzas sobre el tamaño de las gónadas de tal o cual que hizo una proeza inesperada.
En fin, lo anterior son sólo ideas, porque todo, absolutamente todo está aquí a continuación:
CRÓNICA AUTORELLENABLE.
Aquí os pongo un modelo de Crónica que puede ayudaros a confeccionarla en breves minutos. Incluso podréis utilizarla en más ocasiones y en distintas salidas. Que sois muy vagos y os lo tengo que dar todo masticado.
Bueno, queridas, que ya estamos todas en casita, y que todo ha salido a pedir de boca.
A las 07: 00 nos hemos encontrado en (póngase lugar. Lo ideal es un nombre difícil de encontrar y que se preste al equívoco, p. ej. la panadería, el cine, el parking del Velódromo. Al fin y al cabo, si conocen el sitio, se harán una idea y, si no, no son de los nuestros)...
Al final éramos ...(póngase el número o nicks de los bikers)
La mañana era fresquita pero sin llegar al frío que caracterizan las salidas con madrugancia dominical invernal, claro es normal, ya que todavía no estamos en invierno. De cualquier modo y sin necesidad de los farolillos hemos comenzado a subir por ... (póngase el lugar enmascarado con sus iniciales en código espiritual, uno de esos nombres de fortuna que solo los iniciados sean capaces de reconocer, p. ej. las Tres Marías, el Mortirolo, la Cuesta del Infierno...)
Ahí la anécdota la ha protagonizado ... (póngase el nick del biker) cuando de repente ha ... (póngase la anécdota. No tiene por qué ser real, mientras sea graciosa) pero, finalmente ha quedado en eso, en una anécdota.
A partir de entonces nos hemos puesto las protes y preparado para bajar hacia ... (póngase el lugar debidamente enmascarado, si es necesario).
La bajada ha sido a buen ritmo y disfrutona, ya que el terreno presentaba, en esta ocasión, un grip bastante aceptable. Sin duda alguna, ello se debe a que estos días atrás no hemos sufrido precipitaciones.
Una vez abajo hemos reagrupado y nos hemos dirigido a ... (póngase el nuevo lugar. Sí, enmascarado) y pim pam pim pam, a la altura de ... (póngase un lugar cualquiera, pero en consonancia al lugar anterior) nos hemos cruzado con ... (póngase cualquier nick de cualquier compañero de rutas, pero atención, no debe utilizarse a ninguno de los que se han relacionado al inicio. ¿Está claro, no?).
Nos hemos saludado, y le hemos invitado a que en otra ocasión salga con nosotros. Nos hemos despedido y pim pam pim pam hemos llegado a ...
(Bueno en este punto se puede empezar a retomar los párrafos anteriores y colocar anécdotas, chascas y entrar en una espiral de subidas y bajadas enumerando distintos lugares, no debe ser excesivo mientras sea razonable)
Cuando estábamos en ... (póngase un lugar cualquiera acorde a la ruta descrita) ha sonado el telefonillo de ... (póngase el nick de cualquiera de los bikers) Era ... (póngase el nick de cualquier biker, cuidao !! que no forme parte de la salida. Puede ser alguien que dijo que iría y en último momento se ha achantado, u otro biker que asista a otra kdda. En fin un poco de imaginación).
De ahí hemos comenzado a subir a buen ritmo ya que los bonobicis de alguno de nosotros comenzaban a extinguirse, FLUTOX (sí, Flutox, aquí no cabe variable posible, siempre es Flutox) se ha despedido de nosotros a media subida y ha enchufado hacia arriba para poder estar en casa a las 11:30 h (tampoco cabe variable, siempre son las 11:30 h).
El resto hemos ido subiendo a nuestro ritmo que no era precisamente un ritmo flojo ni lento, ya que en esta ocasión no nos acompañaba ... (póngase el nick de un biker a quién se le tenga especial ojeriza)
Una vez llegados a la carretera (tampoco cabe variable, siempre hay una carretera que cruzar) hemos enchufado hacia abajo con todo el pescao vendio. Nos hemos despedido y cada uno ha tirado hacia su casa.
Buena ruta, pero lo mejor: la compañía (Esta frase no puede nunca faltar, bajo ningún concepto)
Je je je, es fácil, si siempre es lo mismo. Si le ponéis unas fotillos lo bordáis
Algo de léxico:
bonobici: permiso para estar por el monte sin preocuparse más que de disfrutar. Los "bonobicis" se cancelan por llamada intempestiva. Suelen caducar (o consumirse) demasiado pronto.
Flutox : en todo grupo siempre hay alguien con prisa por acabar o, dicho de otro modo, con "bonobici recortado". En todos los grupos hay algún integrante que cumple con esta descripción.
nick : nombre utilizado por el compañero de ruta. No sirve con llamarse "Pepe Pérez". Cuando se habla de uno en una crónica, se deben usar nombres que impacten, como "El carnicero de Entrevías", "Pajilleitor" , "McGyver" o "Darth Vader".
biker : un ciclista de toda la vida que ha leído dos revistas en guiri.
protes : es el exoesqueleto exterior con el que algunos ciclistas se pertrechan para perder miedo a las caídas y conseguir pasar por donde no se atrevían antes.
Algunos ciclistas (que no caen casi nunca) las llevan siempre, mientras que otros (a pesar de caer con demasiada facilidad) nunca se las ponen.
Existe razones ocultas para llevar esas protecciones, cual es la de tener apariencia de niño malote o persona poco recomendable.
La impresión queda reforzada por detalles sutiles como una gorrilla ladeada, un casco con calaveras o saludar dando palmadas por lo alto o levantando los dedos índice y meñique en guiño demoníaco.
Otras razones más inconfesable pueden ser la de tapar parte del atuendo que suele ser de colores variopintos o la de ser reconocido únicamente por los amigotes, pero nunca por los vecinos.
7:00 Hora habitual de cita para comenzar una ruta matinal. Numerosos estudiosos han elaborado sesudas tesis sobre la racionalidad de levantarse antes del alba en un día de asueto. Hay consenso general en encontrar dos razones principales:
a) por la mañana se está más fresco (es la razón aceptada por el cónyuge del ciclista)
b) si no salgo pronto, no me dejan salir (es la única razón verdadera, en aras de una paz ecuménica)
Se desechan por absurdas otras posibles razones como "me gusta levantarme pronto" o bien "estoy más despejado por la mañana". Nadie, nadie en su sano juicio disfruta arrancándose de la cama en pleno invierno a horas intempestivas si no existiera una razón poderosa (ver más arriba).
farolillo Ese ciclista no apreciado que retrasa el grupo. Cuando un ciclista apreciado va el último, no es el farolillo, es que ese día no ha encontrado el "flow".
grip Es la adherencia de la rueda en el terreno. Tras dos salidas el ciclista novicio se transforma en experto y adereza su discurso con anglicismos de revista, tales como "sag", "single-ply", "pussy", "fork", "flow"... No está probado que signifiquen algo pero garantizan el asombro del novicio.
Nuestro amigo Juan (alias Collserolo) nos presta su pluma y nos propone una crónica autorellenable con la que podréis salir airosos del paso.
Añadid si queréis una foto de esa butifarra con judías y esa cerveza que tomásteis al final de la ruta. Eso le añadirá algo del incomparable aroma de esos postreros momentos pasados en compañía de los compañeros de fatigas.
Poned también alguna imagen de mala calidad de algún integrante de la salida (lo suficientemente movida para que no se pueda identificar con claridad y todo el mundo dude si ha salido retratado).
Glosad kilómetros, desniveles, chanzas sobre el tamaño de las gónadas de tal o cual que hizo una proeza inesperada.
En fin, lo anterior son sólo ideas, porque todo, absolutamente todo está aquí a continuación:
CRÓNICA AUTORELLENABLE.
Aquí os pongo un modelo de Crónica que puede ayudaros a confeccionarla en breves minutos. Incluso podréis utilizarla en más ocasiones y en distintas salidas. Que sois muy vagos y os lo tengo que dar todo masticado.
Bueno, queridas, que ya estamos todas en casita, y que todo ha salido a pedir de boca.
A las 07: 00 nos hemos encontrado en (póngase lugar. Lo ideal es un nombre difícil de encontrar y que se preste al equívoco, p. ej. la panadería, el cine, el parking del Velódromo. Al fin y al cabo, si conocen el sitio, se harán una idea y, si no, no son de los nuestros)...
Al final éramos ...(póngase el número o nicks de los bikers)
La mañana era fresquita pero sin llegar al frío que caracterizan las salidas con madrugancia dominical invernal, claro es normal, ya que todavía no estamos en invierno. De cualquier modo y sin necesidad de los farolillos hemos comenzado a subir por ... (póngase el lugar enmascarado con sus iniciales en código espiritual, uno de esos nombres de fortuna que solo los iniciados sean capaces de reconocer, p. ej. las Tres Marías, el Mortirolo, la Cuesta del Infierno...)
Ahí la anécdota la ha protagonizado ... (póngase el nick del biker) cuando de repente ha ... (póngase la anécdota. No tiene por qué ser real, mientras sea graciosa) pero, finalmente ha quedado en eso, en una anécdota.
A partir de entonces nos hemos puesto las protes y preparado para bajar hacia ... (póngase el lugar debidamente enmascarado, si es necesario).
La bajada ha sido a buen ritmo y disfrutona, ya que el terreno presentaba, en esta ocasión, un grip bastante aceptable. Sin duda alguna, ello se debe a que estos días atrás no hemos sufrido precipitaciones.
Una vez abajo hemos reagrupado y nos hemos dirigido a ... (póngase el nuevo lugar. Sí, enmascarado) y pim pam pim pam, a la altura de ... (póngase un lugar cualquiera, pero en consonancia al lugar anterior) nos hemos cruzado con ... (póngase cualquier nick de cualquier compañero de rutas, pero atención, no debe utilizarse a ninguno de los que se han relacionado al inicio. ¿Está claro, no?).
Nos hemos saludado, y le hemos invitado a que en otra ocasión salga con nosotros. Nos hemos despedido y pim pam pim pam hemos llegado a ...
(Bueno en este punto se puede empezar a retomar los párrafos anteriores y colocar anécdotas, chascas y entrar en una espiral de subidas y bajadas enumerando distintos lugares, no debe ser excesivo mientras sea razonable)
Cuando estábamos en ... (póngase un lugar cualquiera acorde a la ruta descrita) ha sonado el telefonillo de ... (póngase el nick de cualquiera de los bikers) Era ... (póngase el nick de cualquier biker, cuidao !! que no forme parte de la salida. Puede ser alguien que dijo que iría y en último momento se ha achantado, u otro biker que asista a otra kdda. En fin un poco de imaginación).
De ahí hemos comenzado a subir a buen ritmo ya que los bonobicis de alguno de nosotros comenzaban a extinguirse, FLUTOX (sí, Flutox, aquí no cabe variable posible, siempre es Flutox) se ha despedido de nosotros a media subida y ha enchufado hacia arriba para poder estar en casa a las 11:30 h (tampoco cabe variable, siempre son las 11:30 h).
El resto hemos ido subiendo a nuestro ritmo que no era precisamente un ritmo flojo ni lento, ya que en esta ocasión no nos acompañaba ... (póngase el nick de un biker a quién se le tenga especial ojeriza)
Una vez llegados a la carretera (tampoco cabe variable, siempre hay una carretera que cruzar) hemos enchufado hacia abajo con todo el pescao vendio. Nos hemos despedido y cada uno ha tirado hacia su casa.
Buena ruta, pero lo mejor: la compañía (Esta frase no puede nunca faltar, bajo ningún concepto)
Je je je, es fácil, si siempre es lo mismo. Si le ponéis unas fotillos lo bordáis
Algo de léxico:
bonobici: permiso para estar por el monte sin preocuparse más que de disfrutar. Los "bonobicis" se cancelan por llamada intempestiva. Suelen caducar (o consumirse) demasiado pronto.
Flutox : en todo grupo siempre hay alguien con prisa por acabar o, dicho de otro modo, con "bonobici recortado". En todos los grupos hay algún integrante que cumple con esta descripción.
nick : nombre utilizado por el compañero de ruta. No sirve con llamarse "Pepe Pérez". Cuando se habla de uno en una crónica, se deben usar nombres que impacten, como "El carnicero de Entrevías", "Pajilleitor" , "McGyver" o "Darth Vader".
biker : un ciclista de toda la vida que ha leído dos revistas en guiri.
protes : es el exoesqueleto exterior con el que algunos ciclistas se pertrechan para perder miedo a las caídas y conseguir pasar por donde no se atrevían antes.
Algunos ciclistas (que no caen casi nunca) las llevan siempre, mientras que otros (a pesar de caer con demasiada facilidad) nunca se las ponen.
Existe razones ocultas para llevar esas protecciones, cual es la de tener apariencia de niño malote o persona poco recomendable.
La impresión queda reforzada por detalles sutiles como una gorrilla ladeada, un casco con calaveras o saludar dando palmadas por lo alto o levantando los dedos índice y meñique en guiño demoníaco.
Otras razones más inconfesable pueden ser la de tapar parte del atuendo que suele ser de colores variopintos o la de ser reconocido únicamente por los amigotes, pero nunca por los vecinos.
7:00 Hora habitual de cita para comenzar una ruta matinal. Numerosos estudiosos han elaborado sesudas tesis sobre la racionalidad de levantarse antes del alba en un día de asueto. Hay consenso general en encontrar dos razones principales:
a) por la mañana se está más fresco (es la razón aceptada por el cónyuge del ciclista)
b) si no salgo pronto, no me dejan salir (es la única razón verdadera, en aras de una paz ecuménica)
Se desechan por absurdas otras posibles razones como "me gusta levantarme pronto" o bien "estoy más despejado por la mañana". Nadie, nadie en su sano juicio disfruta arrancándose de la cama en pleno invierno a horas intempestivas si no existiera una razón poderosa (ver más arriba).
farolillo Ese ciclista no apreciado que retrasa el grupo. Cuando un ciclista apreciado va el último, no es el farolillo, es que ese día no ha encontrado el "flow".
grip Es la adherencia de la rueda en el terreno. Tras dos salidas el ciclista novicio se transforma en experto y adereza su discurso con anglicismos de revista, tales como "sag", "single-ply", "pussy", "fork", "flow"... No está probado que signifiquen algo pero garantizan el asombro del novicio.
jueves, 21 de octubre de 2010
¿Tu jardín no es mi mundo? Collserola = Parque Natural
El Govern declara Parque Natural la sierra de Collserola
Redacción / ACN
El Gobierno de la Generalitat ha aprobado este martes el decreto que declara la sierra de Collserola, considerada como el auténtico ‘pulmón' del área metropolitana de Barcelona, como Parque Natural. La nueva zona protegida ocupa una extensión de 8.259 hectáreas, distribuidas en nueve municipios en los que viven cerca de tres millones de personas, y señala dos reservas naturales parciales que tienen una protección aun superior. También incluye la polémica zona de Torre Negra, en Sant Cugat del Vallès, propiedad de Núñez y Navarro, que ha llevado esta cuestión a los tribunales.
El conseller de Medio ambiente y Vivienda, Francesc Baltasar, ha destacado la singularidad de este parque natural, situado en medio de la conurbación de Barcelona, y ha explicado que no se pretende que la creación del Parque Natural "comporte un cambio de los usos masivos" que hace la población en él. "Podremos seguir yendo en bicicleta",ha puesto como ejemplo, a pesar de que ha matizado que en un futuro quizás no se podrán hacer actividades como por ejemplo "el ciclocross". Baltasar también ha detallado que las zonas fronterizas con el parque, como por ejemplo Vallvidrera, Las Planes o Mas Fortuny, "requerirán una ordenación específica". La intención del Govern con la creación de este Parque Natural es preservar Collserola de la presión urbanística y, a la vez, hacer posibles las actividades económicas y sociales que se desarrollan en él.
La polémica Torre Negra
Sant Cugat del Vallès es el municipio que aporta más hectáreas al nuevo parque natural, más de 2.000. Incluyendo ha la polémica zona de Torre Negra, propiedad de Núñez y Navarro, que está en litigio judicial.
Baltasar ha recordado que este grupo inmobiliario "viene manteniendo una batalla jurídica con el Ayuntamiento de Sant Cugat", el cual "reiteradamente, en todos los momentos, ha expresado claramente la articulación de suelo no urbanizable" en esta zona. Baltasar ha asegurado que Torre Negra "es suelo no urbanizable" y ha añadido que la incorporación de este sector al parque natural "no implica en ningún caso compensación por parte de la Generalitat" hacia Núñez y Navarro. "En este sentido, actuaremos con plena firmeza", ha añadido, a la espera de ver como evolucionan los recursos presentados en los tribunales.
El nuevo parque ocupa 8.295 hectáreas distribuidas en nueve municipios e incluye dos reservas naturales parciales, de protección superior, que son la Reserva Natural Parcial de Rierada-Can Balasc, de 379 hectáreas, y la de Font Groga, de 112,8 hectáreas.
Del total de superficie, se incluyen 39 sectores de ampliación al límite del Plan Especial de Interés Natural (PEIN) que había en la zona, hecho que suponen 779 hectáreas más protegidas. Los nuevo municipios que integran la superficie del parque son Barcelona, Cerdanyola del Vallès, Esplugues de Llobregat, Molins de Rei, Montcada i Reixac, Sant Cugat del Vallès, Sant Feliu de Llobregat, Sant Just Desvern y el Papiol.
El exceso de jabalíes
Baltasar también se ha referido a una cuestión concreta que preocupa mucho a los vecinos de Collserola: el exceso de jabalíes, que no tienen depredadores naturales y a menudo se alimentan de los desechos de los vecinos, hasta el punto de ser vistos regularmente en zonas urbanizadas. Baltasar ha explicado que no se podrá cazar en las reservas específicas, pero que se regulará la caza en el resto del parque. De hecho, el conseller ha dicho que Medio ambiente pedirá "la colaboración de las sociedades de cazadores" para rebajar la densidad de la población de jabalíes en Collserola.
Deberíamos estar de enhorabuena y agradecer que se proteja nuestra montaña de los ataques de especuladores de todo pelo, que sólo desean hacer negocio sin pararse a pensar en cómo degradan el entorno.
Cabría esperar que dentro de un parque natural no sea tan fácil cortar unos cuantos árboles para construir una atracción de feria. O que se limite el crecimiento de un complejo de atracciones al que cada fin de semana acuden miles de vehículos. O que, por fin, se aclare el sombrío panorama de la Torre Negra, en el que amenazaban con perpetrar otro atentado urbanístico que se sumaría a los de la Costa del Golf o a otra triste ampliación de can Caralleu.
Imagino que se han dado cuenta, finalmente, que todos estos pequeños mordiscos al manto verde acabarían por cubrir todo de asfalto, de tal forma que, cuando nos quisiéramos dar cuenta ya sería demasiado tarde.
Ahora los políticos de turno se congratulan de ser garantes de la integridad de la naturaleza. Bueno, dejémosles ese pequeño placer. Sin duda, tienen razón de estar orgullosos, porque cualquier avance en la protección de este área amenazada por la presión de la urbe será positivo.
Me alegro de todo corazón. Creo que es una de las mejores noticias de los últimos años y confío en que ayude a preservar la integridad de una naturaleza amenazada.
Hasta ahora muchos circulaban (o circulábamos) por pequeños senderos. Si no puedo hacer “ciclo-cross” o lo que sea que quería describir el conseller y solo puedo hacer “bicicleta de montaña normal”, lo aceptaré de buen grado.
Quizás tenga que dirigirme a otras zonas para discurrir por sendas escondidas y limite mis paseos ciclistas Collserola a las pistas ciclables. ¡Todo sea porque Collserola salga adelante!
Pero al mismo tiempo, al leer la nota de prensa, no puedo evitar tener la incómoda sensación de que se ha abierto la veda al ciclista y que pronto se realizarán batidas para controlar la proliferación de "esos degenerados que dañan la montaña".
Es curioso que uno puede cambiar en el texto periodístico la palabra "jabalíes" por la palabra "ciclistas" y todo parece cuadrar. De repente el seco estilo informativo se transforma mágicamente en un cuento clásico con planteamiento, nudo y desenlace.
El arco narrativo se va tensando hasta llegar a su resolución final, en la que los lectores suspiran finalmente aliviados de que se encuentre una solución cinegética (o sea, totalmente natural) frente a la indeseable proliferación de ciclistas.
Para llegar a la catarsis liberadora, los corifeos se han encargado de caldear el ambiente. Así, se ha hablado de "videos con jóvenes descargando adrenalina", de "conflictos con caminantes", de "destrozos en los caminos".
Vaya, vaya, pienso. Debe ser verdad eso de que en algún sitio hay niños malotes que asustan a los niños y destruyen todo a su paso.
No sé; yo no los he visto nunca. He recorrido todos los caminos con mi bici y nunca me los he encontrado, pero, si todos insisten, debo acabar pensando que quizás existan, en algún lugar, descerebrados de tal calaña, a los que se debería penar con destierro.
Debe ser que soy raro, porque, yendo por la montaña, siempre he saludado a los caminantes, me he parado para ceder el paso, he hablado con los pastores y he agradecido cuando alguien me echaba una mano para limpiar ese camino maltrecho por el temporal.
Debe ser que también que solo me relaciono con gente rara, porque esa actitud es la única que he visto en mi entorno.
O ¿quizás no? ¿Quizás toda esta polémica se haya organizado con muy poco o nada fundamento con el solo objeto de aparecer después como un salvador al prohibir a esa criminalizada bicicleta?
¡Caramba, ahora lo comienzo a ver más claro!
Pero ya puestos, ¿por qué no se toma otro chivo expiatorio, al que se le culpa de todos los males? Si lo planteamos adecuadamente, seguro que algún político avispado se sube al carro y acabamos estigmatizando al destinatario de nuestras diatribas.
A ver, a ver... ¡Hmmmm, déjame pensar un momento!
¡Vaya, vaya, no es fácil! Por mucho que lo intento, cuesta decidirse.
¿Los inmigrantes rumanos? No, no, alguno lo vería (con fundamento) como un ataque xenófobo. Mejor optamos por algo más fácil y que no nos dé problemas.
¿Los especuladores de divisas? No, no, demasiado etéreo. Además, un concepto tan genérico nos trae a la memoria términos como “poderes fácticos” o “gran capital”, que hace tiempo que dejaron de estar de moda.
¿El coche? Ese sería fácil : unas campañas de sensibilización, unas imágenes de conductores asesinos…
Pero, claro, saldría alguien con sentido común justificando que la circulación hace mover la economía, que fomenta la libertad de movimiento y que todos los probos usuarios no pueden pagar por una ínfima minoría de cafres al volante.
¡Vaya, al final habrá que reconocer que la bicicleta es presa fácil! Es fácil generalizar la actitud de algunos y soliviantar sensibilidades.
¿Cuántas veces hemos oído decir a algún “buen ciudadano” que se encontró con ciclistas “incívicos” que iban ocupando toda la carretera y que tuvo que adelantarlos casi sin visibilidad? ¿Cuántas veces hemos visto algún peatón atravesando por el medio de la calle sin mirar y enfadado porque venía hacia él una bici “sin hacer ningún ruido”?
¿Quién es más incívico ahí? ¿A quién le falta educación para la convivencia? ¿No será que todo esto será un problema de educación y respeto a los demás y a la naturaleza?
¿No sería posible pensar que ese jardín puede ser de todos?
jueves, 30 de septiembre de 2010
Mi camino ya es de todos - Huelga general de tristeza
Ayer (29-S), aprovechando que ya me había cansado de quemar contenedores y de tirar basura al pie de mi oficina, me dí una vuelta por la antigua sede de Banesto (en plaza de Catalufa), porque decían que allí se había instalado la nueva tienda de apple en can Fanga.
Entro en el edificio y veo que han colocado una muestra de arte informal, con unos muñequitos hechos con latas de cerveza recortadas con esmero y peladuras de banana, en avanzado estado de descomposición.
Pienso en lo original que es todo esto y lo guays que son estos publicistas de apple. Sigo embobado hasta que unos señores de negro me sacan de mis elucubraciones. Van pertrechados con unos cascos de DH y unos nunchakus que, moviéndose al ritmo machacón de waka-waka, nos invitan amablemente a dejar el local.
Bueno, pues como el día está precioso (a pesar de una fogata que habían hecho unos excursionistas para hacer pasar el frío con un vehículo blanco y azul con luces en la parte de arriba) y tengo un poco de tiempo, decido darme un paseo por mi preciosa Collserola.
Me detengo en la entrada de un camino que sale de la carretera de la Arrabassada, dispuesto a pasar unas horitas en la soledad de la sierra, dándole alegría a la sierra.
Me explico: se trata de adentrarse en un camino cerrado de la montaña, para abrir con mi podadora de mano un paso en el marasmo de árboles que impiden el paso desde la nevada de febrero.
Bueno, había ya conseguido en jornadas anteriores franquear un acceso hasta uno de mis caminos preferidos, pasando muchas horas con mis pobres medios.
Pero aún quedaba mucho y este mismo viernes pude ver que no avanzaba como quería: uno , dos,.... veinte, treinta troncos antes de despejar todo el camino.
Y , claro, una pequeña sierra es discreta, pero, para cortar un tronco de treinta centímetros de diámetro, hay que pasar a veces dos horas.
Haces un primer corte por arriba o por abajo del tronco, pero a veces éste se cierra y no puedes seguir. Luego intentas acabar, si puedes, y un tramo de tronco cae.
Luego toca hacer lo mismo a dos metros.
Al cabo de mucho trabajo (y suerte) todo el tramo central cae al suelo. Entonces hay que levantarlo y apartarlo del camino.
Cuando he acabado uno solo de aquellos troncos, pienso que quizás podría comprarme una motosierra y limpiar todo eso en una mañana.
Bueno, estoy en esos pensamientos cuando comienzo a adecentar un pequeño camino y hago lo que puedo sin tocar los postes de tendido eléctrico que también están en el suelo.
Ahora toca lo bueno, voy a intentar avanzar algo más en ese lugar donde estuve este mismo viernes. Al fin y al cabo, si corto dos troncos, eso que habremos ganado.
Pero nada más entrar en esa senda se me ilumina el alma. ¡La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida!
Los pájaros cantan en todo lo alto y los puedo ver. Ya no hay ningún tronco en todo el camino.
¿Es posible que lo hayan hecho?
A los lados quedan ordenados troncos de medio metro como único vestigio de aquellas barreras naturales.
Silbando para mis adentros "Pedro Navaja" desciendo por el camino.
Incluso ese enorme árbol que impedía el paso al reguero de la senda bonita está cortado en varios trozos.
Y decido entonces que tengo que hacer huelga general de tristeza. Ya no estaré triste en mucho tiempo, ni hoy, ni mañana, ni en muchos días.
Mi camino, ese que abrí con sudores, ya es de todos.
Cuatro o cinco kilómetros de sendas para pasear perros dálmatas, ir a recoger macrolepiotas, sonreir desde la bici a los paseantes, escuchar al jabalí, buscar la fuente escondida de una masía abandonada. Vivir la montaña, en suma.
Está claro. La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.
¿Verdad que hay días redondos en los que TODO sale bien?
Entro en el edificio y veo que han colocado una muestra de arte informal, con unos muñequitos hechos con latas de cerveza recortadas con esmero y peladuras de banana, en avanzado estado de descomposición.
Pienso en lo original que es todo esto y lo guays que son estos publicistas de apple. Sigo embobado hasta que unos señores de negro me sacan de mis elucubraciones. Van pertrechados con unos cascos de DH y unos nunchakus que, moviéndose al ritmo machacón de waka-waka, nos invitan amablemente a dejar el local.
Bueno, pues como el día está precioso (a pesar de una fogata que habían hecho unos excursionistas para hacer pasar el frío con un vehículo blanco y azul con luces en la parte de arriba) y tengo un poco de tiempo, decido darme un paseo por mi preciosa Collserola.
Me detengo en la entrada de un camino que sale de la carretera de la Arrabassada, dispuesto a pasar unas horitas en la soledad de la sierra, dándole alegría a la sierra.
Me explico: se trata de adentrarse en un camino cerrado de la montaña, para abrir con mi podadora de mano un paso en el marasmo de árboles que impiden el paso desde la nevada de febrero.
Bueno, había ya conseguido en jornadas anteriores franquear un acceso hasta uno de mis caminos preferidos, pasando muchas horas con mis pobres medios.
Pero aún quedaba mucho y este mismo viernes pude ver que no avanzaba como quería: uno , dos,.... veinte, treinta troncos antes de despejar todo el camino.
Y , claro, una pequeña sierra es discreta, pero, para cortar un tronco de treinta centímetros de diámetro, hay que pasar a veces dos horas.
Haces un primer corte por arriba o por abajo del tronco, pero a veces éste se cierra y no puedes seguir. Luego intentas acabar, si puedes, y un tramo de tronco cae.
Luego toca hacer lo mismo a dos metros.
Al cabo de mucho trabajo (y suerte) todo el tramo central cae al suelo. Entonces hay que levantarlo y apartarlo del camino.
Cuando he acabado uno solo de aquellos troncos, pienso que quizás podría comprarme una motosierra y limpiar todo eso en una mañana.
Bueno, estoy en esos pensamientos cuando comienzo a adecentar un pequeño camino y hago lo que puedo sin tocar los postes de tendido eléctrico que también están en el suelo.
Ahora toca lo bueno, voy a intentar avanzar algo más en ese lugar donde estuve este mismo viernes. Al fin y al cabo, si corto dos troncos, eso que habremos ganado.
Pero nada más entrar en esa senda se me ilumina el alma. ¡La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida!
Los pájaros cantan en todo lo alto y los puedo ver. Ya no hay ningún tronco en todo el camino.
¿Es posible que lo hayan hecho?
A los lados quedan ordenados troncos de medio metro como único vestigio de aquellas barreras naturales.
Silbando para mis adentros "Pedro Navaja" desciendo por el camino.
Incluso ese enorme árbol que impedía el paso al reguero de la senda bonita está cortado en varios trozos.
Y decido entonces que tengo que hacer huelga general de tristeza. Ya no estaré triste en mucho tiempo, ni hoy, ni mañana, ni en muchos días.
Mi camino, ese que abrí con sudores, ya es de todos.
Cuatro o cinco kilómetros de sendas para pasear perros dálmatas, ir a recoger macrolepiotas, sonreir desde la bici a los paseantes, escuchar al jabalí, buscar la fuente escondida de una masía abandonada. Vivir la montaña, en suma.
Está claro. La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.
¿Verdad que hay días redondos en los que TODO sale bien?
lunes, 20 de septiembre de 2010
Del noble arte de la cotillería
Del noble arte de la cotillería
Don Sinforoso Culoprieto (el nombre, claro está, es ficticio) ha dedicado toda su vida profesional al noble arte de la cotillería.
Por su comercio barcelonés han pasado pechos de todas las formas, tamaños y texturas. Pechos altos, exultantes, bizcos, turgentes, asimétricos, oprimidos, en ciernes, generosos, han acudido durante años a recabar su consejo. Don Sinforoso, con proverbial profesionalidad, se ha ocupado diligentemente en calzarlos dentro de esos adminículos que conocemos con el prosaico nombre de "sujetadores".
Poco imaginaba el joven Sinforoso, al comenzar su andadura en el comercio, cuáles iban a ser sus derroteros. Poco imaginaba ¡colmo de la profesionalidad! que acabaría viendo pechos donde otros solo alcanzan a ver tetas.
Y tras tantos años de consejo a pecho ajeno, don Sinforoso nos sorprende con una aseveración inesperada: el 80% de las mujeres no sabe qué talla de sujetador debe utilizar.
Pero su profesionalidad nos ilustra, al explicarnos con toda nitidez cómo puede cualquiera tener la certeza absoluta de no utilizar una talla inadecuada.
Escuchamos con interés, conscientes de que, si entendemos el pecho de las mujeres, entenderemos un poco más a éstas y quizás, quizás, ¿quién sabe?, nos asomemos al misterio.
- Es fácil, nos dice. Basta con medir con una cinta métrica el contorno bajo los pechos y sumarle 15 cm. Eso nos dará la talla de base. Si hemos obtenido una medida de 75 cm, nuestra talla será la 90.
Respiramos con alivio. ¡La medida de la talla de base, esto es, la medida sin pechos, puede obtenerse sin necesidad de extirpárselos!
Puede que la medida por debajo de los pechos no sea del todo precisa, pero si un profesional como don Sinforoso la avala, podemos estar tranquilos.
Pero ¿y toda esa profusión de letras tras un científico número?
- ¡Todo lo queréis saber!, replica don Sinforoso con un guiño cómplice y una sonrisa ladeada. ¡Es aún más simple! Se trata de obtener otra medición, pero esta vez (¡seamos aún más profesionales si cabe y no dejemos que nos tiemble el pulso!) mediremos por encima del esternón por la línea de máximo diámetro. Sí, sí, en la cresta del pecho. Ahora se trata sólo de comparar esta nueva medición con la medida de base. Si la nueva medida es igual a la de base tenemos la talla B. Si fuera tres cm menor, la talla sería A.
- ¿Y si la medida es superior?- preguntamos ufanos.
- Aquello ya son palabras mayores, responde el probo cotillero. Cada tres centímetros adicionales nos dan una talla. Si la medida fuera tres centímetros mayor, sería la talla C. Si fueran seis, sería la D. Nueve nos darían la E. Y así sucesivamente hasta la talla I.
A estas alturas uno imagina lo que deber significar una talla I, pero pronto, presa del vértigo, debe abandonar sus ensoñaciones.
Para caer a tierra, el cronista se mide los pechos para constatar tristemente que no llega a la talla 100A.
Tampoco es demasiado sorprendente. Por debajo de ciertos valores, el sujetador no tiene razón de ser.
Quedamos felices porque hemos comprendido algo. Sabemos que es difícil entender todo sobre las mujeres, pero al menos entendemos una parte.
Por algo se empieza.
Don Sinforoso Culoprieto (el nombre, claro está, es ficticio) ha dedicado toda su vida profesional al noble arte de la cotillería.
Por su comercio barcelonés han pasado pechos de todas las formas, tamaños y texturas. Pechos altos, exultantes, bizcos, turgentes, asimétricos, oprimidos, en ciernes, generosos, han acudido durante años a recabar su consejo. Don Sinforoso, con proverbial profesionalidad, se ha ocupado diligentemente en calzarlos dentro de esos adminículos que conocemos con el prosaico nombre de "sujetadores".
Poco imaginaba el joven Sinforoso, al comenzar su andadura en el comercio, cuáles iban a ser sus derroteros. Poco imaginaba ¡colmo de la profesionalidad! que acabaría viendo pechos donde otros solo alcanzan a ver tetas.
Y tras tantos años de consejo a pecho ajeno, don Sinforoso nos sorprende con una aseveración inesperada: el 80% de las mujeres no sabe qué talla de sujetador debe utilizar.
Pero su profesionalidad nos ilustra, al explicarnos con toda nitidez cómo puede cualquiera tener la certeza absoluta de no utilizar una talla inadecuada.
Escuchamos con interés, conscientes de que, si entendemos el pecho de las mujeres, entenderemos un poco más a éstas y quizás, quizás, ¿quién sabe?, nos asomemos al misterio.
- Es fácil, nos dice. Basta con medir con una cinta métrica el contorno bajo los pechos y sumarle 15 cm. Eso nos dará la talla de base. Si hemos obtenido una medida de 75 cm, nuestra talla será la 90.
Respiramos con alivio. ¡La medida de la talla de base, esto es, la medida sin pechos, puede obtenerse sin necesidad de extirpárselos!
Puede que la medida por debajo de los pechos no sea del todo precisa, pero si un profesional como don Sinforoso la avala, podemos estar tranquilos.
Pero ¿y toda esa profusión de letras tras un científico número?
- ¡Todo lo queréis saber!, replica don Sinforoso con un guiño cómplice y una sonrisa ladeada. ¡Es aún más simple! Se trata de obtener otra medición, pero esta vez (¡seamos aún más profesionales si cabe y no dejemos que nos tiemble el pulso!) mediremos por encima del esternón por la línea de máximo diámetro. Sí, sí, en la cresta del pecho. Ahora se trata sólo de comparar esta nueva medición con la medida de base. Si la nueva medida es igual a la de base tenemos la talla B. Si fuera tres cm menor, la talla sería A.
- ¿Y si la medida es superior?- preguntamos ufanos.
- Aquello ya son palabras mayores, responde el probo cotillero. Cada tres centímetros adicionales nos dan una talla. Si la medida fuera tres centímetros mayor, sería la talla C. Si fueran seis, sería la D. Nueve nos darían la E. Y así sucesivamente hasta la talla I.
A estas alturas uno imagina lo que deber significar una talla I, pero pronto, presa del vértigo, debe abandonar sus ensoñaciones.
Para caer a tierra, el cronista se mide los pechos para constatar tristemente que no llega a la talla 100A.
Tampoco es demasiado sorprendente. Por debajo de ciertos valores, el sujetador no tiene razón de ser.
Quedamos felices porque hemos comprendido algo. Sabemos que es difícil entender todo sobre las mujeres, pero al menos entendemos una parte.
Por algo se empieza.
viernes, 17 de septiembre de 2010
Tu jardín no es mi mundo

Quizás los hayáis visto. A mí me ocurrió ayer, llegando a la estación de Sant Cugat.
Paseando por las calles de la ciudad, uno puede encontrarse con una pintada con este curioso lema, que resume el desarraigo de esos enanitos encerrados entre los muros de un jardín cualquiera.
El FLEJ (Frente de Liberación de Enanos de Jardín) pretende liberar esos enanitos que algunos plantan en su jardín y darles nueva vida en medio del bosque.
Podéis entender las motivaciones de los miembros del FLEJ en el blog siguiente :
o en la entrevista de una activista convencida: http://cac.drac.com/200707/20070703.html
En ocasiones, sin embargo, esta "buena intención" de dar una nueva vida de libertad a un muñequito de porcelana puede llevar a dejarlo en medio de una calle o un camino.
Entonces, uno se encuentra con uno de esos enanitos que le sorprenden con su risa malévola, en medio de un sendero perdido en la Floresta, impávidos a pesar de que nos acerquemos a ellos.
Uno no sabe si esos enanitos quieren escaparse de sus jardines y emprender una nueva vida en medio de un camino. Después de todo, quizás sean felices en su jardín y no entienden por qué alguien los quiere sacar de él.
En realidad, para asegurarse, bastaría con un pequeño experimento: márchate de casa dejando descuidadamente la puerta del jardín abierto.
Ya está: le has dado la libertad de marcharse. Y si no se va ¡está claro! es porque no quiere.
Es curioso porque, en ocasiones, no puedo evitar pensar, como los enanitos de jardín, que alguien me quiere expulsar de mi jardín.
Me sentí así tras leer que, tras la declaración de Parque Natural de Collserola, se restringirá el uso de bicicleta de montaña por vía de sanción:
La noticia en sí no aporta gran novedad: se criminaliza a los ciclistas como los incivilizados que son (o que somos). Se habla de "videos de vertiginosos descensos", de alocados adolescentes que "queman adrenalina", de "mala praxis"...
Pero eso da pie a toda una serie de comentarios en las que se observa cómo un medio de comunicación puede influir de forma tan negativa en la percepción de los ciclistas en la montaña.
La verdad es que me siento un poco perdido y no sé que hago con mi bici, ni por qué mantengo los caminos destrozados por el vendaval o la nevada.
Pensaba que era para que todos (caminantes y ciclistas) pudiéramos disfrutar de la montaña, al mismo tiempo que la respetamos.
Cuando limpio un camino y retiro esos árboles que cierran el paso, me da por pensar que estoy devolviendo a esa montaña maravillosa algo de lo que ella me ha dado.
Siento que ese camino es un poco más de mi propiedad y me siento un privilegiado, pudiendo vivir la montaña cada día, a pesar de la presión de las inmobiliarias y los escombros y los intolerantes de todo pelo (ciclistas, paseantes o especuladores).
Bueno, ¡quizás sea un optimista por naturaleza!
Pero el mismo periódico me reservaba otra sorpresa el día siguiente con esta noticia.
Atentos, porque el link indica que los ciclistas quieren "dañar Collserola", pero el artículo dice todo lo contrario.
Ahora resulta que los ciclistas no son tan malos, que hablan de respeto a la montaña, de educación, de compartir valores...
¿Será que se ha recuperado algo de sentido común?
¿Podremos pronto decir que este jardín sí es mi mundo?
Quizás algún día, cuando esté limpiando algún camino, me encontraré con un caminante que me echará una mano.
Y quizás ese camino permita acceder con rapidez y sofocar un principio de incendio (esperemos que no ocurra).
No perdamos la esperanza.
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